Román Rodríguez

Un presupuesto es una previsión de ingresos y de gastos. Lo primero determina lo segundo. Sin más ingresos no se puede gastar más en sanidad, en educación y en obras públicas. Los ingresos mejorarán en Canarias de manera significativa cuando tengamos un nuevo y justo sistema de financiación autonómica. Para alcanzar ese objetivo necesitamos amplios niveles de unidad institucional, política, empresarial y social. Pero será difícil por el contexto económico, la necesidad de recursos adicionales y el conflicto territorial. Mientras tanto hay que tomar decisiones desde el autogobierno, con cambios en la política fiscal, para dotar adecuadamente a los servicios públicos y mejorar la inversión y el empleo.

 

Lo está haciendo este Gobierno central del PP, que en minoría ha tenido que abandonar el rodillo y buscar el acuerdo, especialmente, con el principal partido de la oposición. Este entendimiento entre PP y PSOE ha supuesto establecer una nueva regla de gasto y la flexibilización del objetivo de déficit para las comunidades autónomas (CCAA) en 2017. El primero pasa del 1,8% al 2,1% y el segundo, del 0,5% al 0,6%, muy insuficiente y mal distribuido entre el Estado y las comunidades autónomas, reservándose el Estado el 2,5% del 3,1% total.

 

Pese a sus evidentes limitaciones, consideramos que los nuevos recursos adicionales para Canarias deben servir para aumentar los raquíticos presupuestos para Sanidad, Educación y Servicios Sociales. Y esperamos que el Ejecutivo de Clavijo no los dedique a operaciones clientelares y de compra de voluntades, como ha hecho con el Impuesto General por el Tráfico de Empresas (IGTE).

Aunque los cambios sean modestos, con esas medidas el Gobierno del Estado, forzado por su falta de mayoría parlamentaria, posibilita más recursos a las administraciones públicas. Y, por otra parte, ha anunciado otras para incrementar los ingresos, entre ellas las subidas del impuesto sobre sociedades y de los impuestos especiales sobre el tabaco y las bebidas alcohólicas de alta graduación, así como estudiar un nuevo gravamen sobre los refrescos y bebidas azucaradas, con el que espera recaudar unos 4.800 millones de euros, además de distintos impuestos ambientales.

 

Aquí, como si fuéramos sobrados, sucede al revés. Se mantiene la bonificación al cien por cien del impuesto de sucesiones, sin discriminación alguna, y se establecen otras, como la bajada del IGIC para que los turistas compren aguas de perfumes aún más baratos. Con esta medida, el Gobierno de CC y PSOE dejará de ingresar unos 21 millones de euros a costa de las necesidades de los canarios. Una muestra más de la política fiscal conservadora del Ejecutivo de Fernando Clavijo, definida por bajar los impuestos a quienes no lo necesitan.

 

El presupuesto canario para 2017 cuenta con más ingresos, aunque insuficientes, por la mejora del ciclo económico. Pero no hay una política fiscal por parte del Ejecutivo para incrementar los ingresos propios a través de modificaciones en el sistema tributario canario, máxime cuando la recaudación adicional obtenida de esta forma está excluida del límite de la regla de gasto.

Autogobierno

Como decía, mientras no se resuelva la financiación autonómica la mejora de los ingresos dependerá, sobre todo, de nuestra propia capacidad de autogobierno. En ese sentido, proponemos tres tipos de medidas: en primer lugar, combatir el fraude fiscal, de forma “que paguen los que no pagan”; en segundo, incrementar algunos impuestos cedidos o propios, de forma selectiva y progresiva, para “que paguen más los que más tienen”; y, en tercero, crear nuevas medidas fiscales, como un nuevo impuesto sobre las estancias turísticas en Canarias o estudiar otro nuevo para las bebidas azucaradas.

 

Según los técnicos de la administración tributaria estatal, la recaudación adicional en el Archipiélago, si se redujese la economía sumergida en 10 puntos del Producto Interior Bruto (PIB), estaría por encima de 2.000 millones de euros de ingresos sumando los que recibiría Hacienda y la recaudación de cotizaciones sociales. A partir de 2015, la recaudación y gestión tributaria se ejerce a través de la Agencia Tributaria Canaria. Defendemos una mayor y mejor coordinación de la agencia y distintos departamentos del Gobierno para desarrollar un plan integral contra el fraude fiscal, el laboral y la economía sumergida.

 

En segundo lugar, planteamos una serie de propuestas para incrementar los ingresos a partir de los impuestos propios. Valoramos la reducción del IGIC cultural del 7% al 3%, lo que supone un beneficio fiscal de 900.000 euros. Pero rechazamos tajantemente la reducción del IGIC para las aguas de perfumes. Respecto al Impuesto sobre el Patrimonio de las Personas Físicas, proponemosdarle mayor progresividad, tal y como aplican comunidades como Andalucía. Igualmente, proponemos modificaciones en el impuesto de Transmisiones Patrimoniales y un incremento del IGIC para los artículos de lujo.

Por otra parte, insistimos en la creación de un impuesto sobre las estancias turísticas en Canarias. Se configuraría como un impuesto propio de la comunidad autónoma canaria cuya recaudación se afectaría al fomento de la renovación de las infraestructuras turísticas públicas, a la mejora de la competitividad del destino y a la promoción turística de las Islas, así como a la protección medioambiental y del patrimonio.

Un tributo de estas características ya está en vigor en Cataluña. También Baleares lo ha incorporado y lo está estudiando la Comunidad Valenciana. Una medida similar se aplica en varias potencias turísticas, como Francia, Estados Unidos, El Caribe y Marruecos.Creemos que la recaudación de este impuesto podría estar en 2017 entre los 100 millones de y los 110 millones de euros.

Bebidas azucaradas

Por último, hemos propuesto, antes de que lo anunciara el Gobierno central, incorporar un impuesto a las bebidas azucaradas en la línea de lo planteado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para incrementar el precio final de estos productos un 20%, dada su influencia en la pandemia mundial de obesidad y diabetes. Hay estados, como México, que ya han incorporado esta medida, con datos esperanzadores: una caída del 12% del consumo. Incluso ciudades estadounidenses, como Nueva York. El Reino Unido lo tiene previsto para 2018. Cataluña lo está también estudiando.

 

En definitiva, es imprescindible incrementar los ingresos para poder dar respuesta a las necesidades de Canarias. Para recuperar los servicios públicos. Para elevar la inversión y contribuir a la generación de empleo. La falta de iniciativa y el conservadurismo fiscal del Gobierno canario en estos Presupuestos, pasando por la derecha incluso al Gobierno estatal del PP, no contribuyen a esa tarea imprescindible para mejorar la vida de los hombres y mujeres de Canarias.

Román Rodríguez es portavoz parlamentario y presidente de Nueva Canarias.

 

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