Román Rodríguez

 

El Régimen Económico y Fiscal (REF) de Canarias forma parte de nuestro acervo histórico, siendo un reconocimiento al hecho diferencial canario, una respuesta a las dificultades específicas de la comunidad autónoma más alejada del continente europeo. El REF incluye un conjunto de políticas económicas diferenciadas en muy distintos ámbitos, desde el transporte a la energía, pasando por la desalación de aguas o las telecomunicaciones. Así como un conjunto de políticas fiscales diferenciadas destinadas a facilitar la competitividad de nuestras empresas, su capitalización y diversificación.

 

El actual REF se encuentra en vigor desde el 1 de enero de 2007, tras la preceptiva autorización de la Comisión Europea a los incentivos fiscales de los artículos 25, 26 y 27 y a la Zona Especial Canaria (ZEC) contenidos en dicha Ley. Su período de vigencia termina a finales de 2013. En estos momentos se procede a su revisión en Canarias para elevar al Gobierno español las modificaciones que se deseen y que este a su vez ha de negociar con la Comisión Europea. Y, tras el visto bueno de la Unión, el texto se someterá a su debate y definitiva ratificación mediante una ley en las Cortes Generales.

 

Respecto al REF de 2007, valoré en su momento la posibilidad que abrió de materializar la RIC en creación de empleo vinculada a una inversión inicial y no como hasta entonces que sólo se podía invertir en factor capital, es decir, en adquisición de activos fijos y suscripción de acciones y participaciones de sociedades. Se permitió entonces materializar la RIC en el gasto generado por la contratación de nuevos empleos ligados a una inversión inicial, con el compromiso además, con criterio general, de mantenimiento del empleo creado durante un periodo mínimo de cinco años. Es fundamental el balance para saber con precisión el alcance que ha tenido en el empleo en las Islas.

 

Asimismo, mostré mi apoyo a la restricción que establecía a la aplicación de los beneficios fiscales respecto del suelo y las actividades inmobiliarias. Era un intento bienintencionado, aunque limitado, para reorientar las decisiones de inversión hacia actividades menos especulativas y hacia sectores económicos menos intensivos en el consumo de suelo. La inversión desmedida en suelo recalentó nuestra economía y profundizó en un modelo escasamente sostenible. Es necesario, por tanto, conocer el impacto que ha tenido la modificación en la economía en estos últimos años.

 

También consideré positivos los cambios introducidos en la ampliación de la vigencia de la Zona Especial Canaria hasta el 31 de diciembre de 2019 y la reducción de los requisitos de empleo e inversión con respecto a las entidades que se instalen en las islas no capitalinas del Archipiélago (con un mínimo de tres empleos e inversión no menor a 50.000 euros, frente a los cinco empleos y 100.000 euros que se exigen para Tenerife y Gran Canaria). El balance también debe aclarar si ha posibilitado generar empleo.

 

Ayudas de Estado

Ahora corresponde una nueva modificación del REF para el septenio 2014-2020 que tiene que contar con la bendición de Bruselas, al menos en aquellos instrumentos fiscales que tienen la consideración de Ayudas de Estado de finalidad regional. He venido señalando que la reforma de los actuales incentivos del REF debe tener como prioridad buscar los mecanismos para mantener el tejido empresarial canario, conservar el empleo existente y crear nuevos puestos de trabajo, algo esencial en un Archipiélago que supera el 32% de desempleo, cifra que puede elevarse a lo largo del presente año.

Para ello es esencial, como ya he señalado, realizar un balance riguroso del impacto que las medidas contenidas en el actual REF han tenido en la economía de las Islas en este período de desarrollo del mismo, tras los cambios efectuados en el anterior. Para saber cómo ha afectado a la diversificación económica, en qué sectores se ha materializado preferentemente las dotaciones de la RIC, cuánto ha influido en la capitalización de nuestras empresas, cuál ha sido el comportamiento de los incentivos fiscales (a la inversión, a la producción de bienes industriales y agrícolas, a las entidades ZEC) en la situación de crisis económica que vivimos desde 2008, etcétera.

 

Es necesario contar previamente con una evaluación sustentada en información empírica y fiable del funcionamiento de nuestro fuero económico para poder formular nuevas propuestas eficaces y motivadas, reformular los instrumentos existentes o persistir en los que han dado buenos resultados. El Documento de Bases para la renovación del REF que ha entregado el Gobierno canario a los grupos parlamentarios ni incluye ni va acompañado de este imprescindible balance determinante para acertar razonablemente en la propuesta para el próximo septenio.

Participación

Junto con la inexistencia de esta evaluación consideramos muy negativo la escasa extensión del debate en la sociedad sobre este asunto. Más aún, el escaso debate que ha habido en el propio Parlamento canario. Para nosotros era y es deseable que en la reformulación de nuestro REF participe la ciudadanía a través sus organizaciones representativas, ya sea de carácter social, económico o político. La sociedad canaria debe percibir que la nueva propuesta de incentivos o las modificaciones de los existentes suponen un estatuto económico que beneficia al conjunto social y no sólo a unos pocos empresarios, como a menudo trasladan sectores de la opinión pública.

 

Por ello, NC planteó en el Parlamento en enero la creación de una ‘Comisión específica para la renovación del REF’ con la presencia de todos los grupos parlamentarios; de forma que la representación política de Canarias participara en la elaboración de propuestas sobre la orientación de esta renovación, favoreciera la participación y posibilitara el necesario consenso social y político sobre este asunto. Propuesta que no fue aceptada por los grupos que apoyan al Gobierno, CC y PSOE, que la sustituyeron por una comparecencia parlamentaria del Ejecutivo el 14 de febrero, a nuestro juicio claramente insuficiente, no creándose ningún mecanismo de participación del Parlamento en este tema.

 

La Cámara parlamentaria no ha tenido más noticias de este asunto hasta el pasado 4 de julio en que el Ejecutivo le ha entregado a los grupos parlamentarios un Documento de Bases para la renovación del REF que pretende sea refrendado en un Pleno el próximo 17 de julio a través de una Comunicación que llevará el Gobierno.

 

Por tanto, nuestra opinión es que este proceso se ha llevado a cabo tarde y mal. No es razonable que las organizaciones sociales y políticas no dispongan de esa evaluación detallada del impacto del REF en la economía de las Islas desde 2007 hasta hoy. Además, creo que se ha hurtado el debate social en un asunto clave para la economía de nuestra tierra. Y que, en consecuencia, se corre el riesgo de equivocarse en las nuevas propuestas. Algo que Canarias no puede permitirse nunca y, si cabe, menos en las actuales circunstancias socioeconómicas. En cualquier caso, Nueva Canarias participará en el debate de manera constructiva y con la voluntad de alcanzar el máximo nivel de acuerdo en un asunto de tanta trascendencia para Canarias.

 

Román Rodríguez es diputado en el Parlamento canario y presidente de Nueva Canarias.